Ciudad del Vino de Marqués de Riscal en Elciego, Rioja Alavesa

Marqués de Riscal: el corazón de la Rioja Alavesa

Hay bodegas que merece la pena visitar por sus vinos y otras en las que el propio lugar forma parte de la experiencia. Marqués de Riscal consigue las dos cosas.

En Elciego, en plena Rioja Alavesa, la Ciudad del Vino reúne la bodega histórica, las instalaciones actuales, el conocido hotel diseñado por Frank Gehry, restaurantes y el Spa Vinothérapie Caudalie. Es uno de esos sitios en los que se puede ir simplemente a hacer una cata… o acabar pasando prácticamente el día entero.

La visita a Marqués de Riscal

La visita recorre primero las zonas más actuales de producción y después entra en la parte histórica de Marqués de Riscal.

Lo mejor es que, pese a toda la historia que tiene detrás, no resulta una visita pesada ni excesivamente técnica. El guía conoce muy bien tanto el mundo del vino como la historia de la propia bodega y consigue explicarlo de una forma bastante amena.

Se habla del proceso de elaboración, de los viñedos, de las barricas y de cómo ha evolucionado la bodega, pero sin dar la sensación de estar asistiendo a una clase de enología.

Después llega una de las partes más especiales: la bodega antigua.

Piedra, pasillos estrechos, humedad y botellas que llevan allí muchísimo más tiempo que cualquiera de nosotros.

Botellas desde 1862

Marqués de Riscal conserva una colección histórica enorme, con botellas de prácticamente todas sus añadas.

Entre ellas se encuentran botellas de 1862, la primera añada producida por la bodega.

Verlas allí, cubiertas por décadas de polvo y perfectamente ordenadas, es probablemente uno de los momentos más llamativos de toda la visita.

No hace falta ser coleccionista ni saber demasiado de vino para entender que tener delante botellas con más de 160 años tiene algo especial.

La cata de vinos en Marqués de Riscal

La visita termina, como debería terminar cualquier visita a una bodega, bebiendo vino.

La cata incluye tres vinos: un blanco y dos tintos, acompañados de queso y embutidos.

En nuestro caso probamos un blanco y, entre los tintos, Arienzo Crianza, que aparecería de nuevo unas horas después durante la comida.

La cata sigue el mismo tono de la visita: explicaciones suficientes para entender qué estás tomando, pero sin convertir cada copa en un interrogatorio sobre aromas imposibles.

Se bebe, se compara y se disfruta. Que de eso iba la cosa.

El edificio merece la visita por sí solo

Y después está el edificio.

El hotel de Marqués de Riscal, diseñado por Frank Gehry, es difícil de ignorar. Sus formas y grandes láminas metálicas destacan muchísimo sobre Elciego y los viñedos de alrededor.

Puede gustar más o menos, pero desde luego no parece una bodega cualquiera.

Además, pasear por el complejo permite verlo desde distintos puntos y probablemente sea uno de los sitios donde más merece la pena llevar la cámara preparada.

Spa Caudalie en Marqués de Riscal

Para convertir la visita en un plan de día completo, el Spa Vinothérapie Caudalie de Marqués de Riscal es un muy buen añadido.

Caudalie trabaja aquí con su concepto de Vinothérapie, basado en tratamientos corporales y faciales inspirados en la vid y la uva.

Nosotros probamos también uno de sus masajes y la combinación funciona especialmente bien: visita a la bodega, cata, spa y después comer con calma.

No hace falta hacerlo para disfrutar de Marqués de Riscal, pero si la idea es darse un pequeño homenaje, merece la pena planteárselo.

Comer en 1860 Tradición

Otro de los puntos fuertes del complejo es 1860 Tradición, uno de los restaurantes de Marqués de Riscal.

La propuesta se mueve alrededor de la cocina tradicional vasco-riojana, pero presentada con bastante cuidado.

Probamos un menú de ocho pases acompañado de vino, y fue una de las mejores partes del día.

El vino fue Arienzo Crianza, que después de haber pasado por la cata encaja perfectamente con el menú.

Y hay un plato que merece mención aparte: los pimientos caramelizados.

Muy, muy buenos.

De esas cosas aparentemente sencillas que terminan siendo de lo que más recuerdas de una comida.

¿Hace falta dormir en el hotel?

No.

El hotel es espectacular, pero también bastante caro, así que no creemos que sea necesario alojarse allí para disfrutar de la experiencia.

Hay bastantes alojamientos en Rioja Alavesa que permiten montar una escapada mucho más razonable de precio y utilizar Marqués de Riscal como el plan principal del día.

De hecho, puede tener bastante sentido dormir en alguno de los pueblos de alrededor y aprovechar para conocer algo más de la zona.

No os vayáis sin ver Elciego

Ya que la bodega está literalmente al lado, merece la pena dar una vuelta por Elciego.

Es un pueblo pequeño, así que no hacen falta horas, pero tiene mucho sentido incluirlo antes o después de la visita.

Y si hay más tiempo, añadiríamos también Laguardia, muy cerca de allí.

Es uno de los pueblos más bonitos de Rioja Alavesa y encaja perfectamente en una escapada de fin de semana por la zona.

Calles pequeñas, casco histórico, viñedos alrededor y suficientes bares como para que el plan pueda seguir complicándose agradablemente.

Marqués de Riscal, de un vistazo

Dónde: Elciego, Rioja Alavesa
Qué incluye la visita: recorrido por la bodega moderna e histórica + botellería + cata de tres vinos con acompañamiento
Duración: alrededor de hora y media
Lo mejor: la botellería histórica, la visita y el conjunto de la Ciudad del Vino
Nivel de conocimiento necesario: ninguno
¿Merece la pena solo la cata y visita? Sí, mucho
Plan recomendado: visita + cata + comida en 1860 Tradición
Plan ideal: visita + cata + Spa Caudalie + comida
Para completar la escapada: Elciego y Laguardia

media copa dice

Marqués de Riscal es de esas visitas fáciles de recomendar.

Si solo se quiere conocer la bodega, la visita ya merece mucho la pena por sí sola: está bien explicada, es entretenida y la parte histórica tiene suficiente personalidad como para diferenciarla de muchas otras bodegas.

Si se quiere aprovechar más el día, añadiríamos sin dudar la comida en 1860 Tradición.

Y si el presupuesto y el tiempo permiten hacer el plan completo:

bodega + cata + Spa Caudalie + comida.

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